Letrado 21

Inicio » Civil » La acumulación de medidas de instrucción: de lo posible a lo factible

La acumulación de medidas de instrucción: de lo posible a lo factible

Con la instauración de la figura de “acumulación” en la práctica judicial contemporánea, se ha sostenido la tesis de que todos los pedimentos que se someten ante la autoridad judicial, inclusive las medidas de instrucción, pueden acumularse conjuntamente con la decisión al fondo; todo esto, bajo el pretexto de evitar dilaciones innecesarias. En el presente texto se plantea que las solicitudes de medidas de instrucción no deben ser acumuladas por la autoridad judicial, exponiendo los argumentos que respaldan funda la tesis a refutar, y presentando razones a contrario para demostrar esta facultad no procede para medidas preparatorias.

En primer orden, se hace necesario establecer qué es la “facultad de acumulación”, y en tal sentido, esta figura jurídica es definida como la posibilidad del juez diferir el conocimiento de un pedimento que le es planteado en audiencia, para decidirlo conjuntamente con el fondo. Esta facultad encuentra su asidero jurídico en los principios de celeridad y economía procesal[1], en varias disposiciones legales dispersas en el ordenamiento jurídico[2], pero sobre todo, en el desarrollo jurisprudencial que ha perfilado esta figura jurídica: nuestra Suprema Corte de Justicia ha dispuesto en sendas decisiones que “los jueces del fondo pueden mediante una sola sentencia, pero por disposiciones distintas decidir, como se ha hecho en la especie, todos los incidentes procesales que sean promovidos, siempre y cuando las partes hayan sido puestas en condiciones de concluir sobre ellos (…)”[3].

CdiGMTFUAAAGvRD.jpgLa importancia de la facultad de acumulación, evidenciada por las fuentes del Derecho antes mencionadas, no es casual ni accidental; por el contrario, ha sido la respuesta a dilaciones innecesarias generadas por actuaciones temerarias de los litigantes en justicia. En efecto, bien es sabido que pueden dictarse diversas clases de decisiones en el transcurso de un proceso: no sólo sentencias con autoridad de la cosa juzgada[4], sino además sentencias preparatorias y sentencias interlocutorias. Mientras las preparatorias sirven para sustanciar la causa y para poner el pleito en estado de recibir fallo definitivo, las interlocutorias se pronuncian en el discurso de un pleito, antes de establecer derecho, y tienden a prejuzgar el fondo. Por esta razón, los fallos interlocutorios son susceptibles de ser apelados antes de que recaiga la sentencia definitiva, mientras que las sentencias preparatorias sólo son apelables conjuntamente la decisión al fondo del proceso.

En consecuencia, la apelación de una sentencia interlocutoria dictada en el transcurso de un proceso obliga al Juez a sobreseer la causa hasta tanto la jurisdicción de alzada decida sobre el recurso de apelación interpuesto, para así evitar fallos contradictorios. Evidentemente, esto se presta a maniobras dilatorias por parte de los litigantes, en tanto que cada decisión interlocutoria sirve como punto de partida a una apelación que paraliza el conocimiento del proceso en primera instancia.

Por todo lo anterior, la facultad de acumulación es una solución implementada por los jueces para garantizar mayor celeridad en los procesos, ya que acumular para luego fallar no implica –en principio–  que dicho pedimento ha sido ni acogido ni rechazado, sino que se prorroga la decisión al respecto a un momento procesal en que se hace imposible su apelación incidental: justo antes de decidir de forma definitiva sobre la suerte del caso. No es una decisión que prejuzga el fondo, y así lo ha determinado el Tribunal Constitucional Dominicano, al plantear que: No constituye una arbitrariedad ni introduce un elemento perturbador en el proceso judicial, violatorio de derechos, la posibilidad de que el juez pueda acumular las excepciones de incompetencia para fallarlas conjuntamente con el fondo, puesto que esa medida, al no impedir que las partes en el proceso puedan proponer sus conclusiones incidentales y de fondo, no lesiona en modo alguno el derecho de defensa ni ninguna de las garantías que conforman el debido proceso”[5].

A pesar de las virtudes antes mencionadas de la acumulación, en la práctica judicial contemporánea se ha manifestado un uso abusivo de esta facultad, al punto de que ciertas jurisdicciones sostienen el criterio de que las medidas preparatorias pueden ser objeto de acumulación. Este es un razonamiento absurdo por varias razones, empezando por la más importante: la solicitud de una medida de instrucción no es equiparable al planteamiento de un incidente.

En efecto, la ley 834 del 15 de julio del 1978 distingue dos clases esenciales de incidentes: las excepciones del procedimiento y los medios de inadmisión; las primeras tienden a hacer declarar el procedimiento irregular o extinguido, y las segundas pretenden que el adversario se declare inadmisible en su demanda. Evidentemente, decidir respecto de estos pedimentos prejuzga el fondo, ya que determinan si la demanda es nula, si el tribunal es competente, si la parte demandante no tiene calidad, si la demanda carece de objeto, entre otras causales. Esto no es lo mismo que las medidas de instrucción, cuya finalidad son edificar el proceso con la producción de pruebas; en este último caso, las decisiones que se dicten en torno estos pedimentos tienen un carácter meramente preparatorio. Por tales motivos, resulta contradictorio que una solicitud de medida de instrucción sea acumulada previamente para decidirse conjuntamente la decisión definitiva, ya que en ese estadio procesal la medida perdería su razón de ser.

Si bien pudiera argumentarse que la acumulación de una medida de instrucción no prejuzga si la misma procede o no, la consecuencia lógica de ejercer esta facultad implica que se planteen dos posibilidades finales:

(a) acoger la medida de instrucción solicitada; y

(b) rechazar la medida.

En el caso de que finalmente se acoja la medida de instrucción solicitada, esto implicaría que la acumulación fue innecesaria y contraproducente en primer lugar, ya que pudo haberse ordenado en tiempo hábil para evitar retrotraer todo el proceso –ya con las conclusiones presentadas y los debates cerrados– a la celebración de la medida de instrucción ordenada. Ante esta hipótesis, la acumulación de una medida de instrucción se constituye en una solución retrotrae todo el proceso, atentando de esta manera con los principios de celeridad y economía procesal antes mencionados, principios éstos en que se funda esta construcción jurídica en primer lugar.

En consecuencia, la segunda hipótesis parece ajustarse a las pretensiones reales del juzgador, ya que acumular una medida de instrucción sólo aparenta ser una solución lógica y razonable, si finalmente lo que se pretende es rechazar la medida. El problema con este razonamiento es que estaríamos frente a una sentencia evidentemente interlocutoria: La decisión de acumular una medida de instrucción tiende a prejuzgar el fondo, al entender que éste puede conocerse sin la celebración previa de estas medidas. Ante este caso, la acumulación se constituye en un “pre-rechazo” de la medida de instrucción solicitada, al entender el juzgador que puede edificarse en base a los elementos de prueba ya aportados, y no requiere de medidas adicionales para que se presenten conclusiones al fondo.

En esencia, ambas posibilidades tergiversan el cometido de la facultad de acumulación, la cual está destinada para cuestiones incidentales y no para medidas que tiendan a edificar el proceso. En el primer caso, en vez de evitar dilaciones innecesarias, se retrotrae el proceso de forma innecesaria y arbitraria. En el segundo caso, lejos de tutelar derechos fundamentales, lo que produce es su mutilación, recordando para esto que una de las garantías del debido proceso y de la tutela judicial efectiva es el derecho a la prueba.

En conclusión, las medidas de instrucción no deben ser acumuladas, y esto precisamente en función de los propios principios en que se funda la acumulación, que son la celeridad y la economía procesal. Otro principio importante a tomar en cuenta es el de razonabilidad, en donde el juez –con su facultad de apreciación soberana de la procedencia de la acumulación–, debe valorar de forma razonable y prudente si la acumulación resulta útil y necesaria al caso concreto al cual se plantea. En el caso de las medidas de la instrucción, la cura resultaría mucho más dañina que la enfermedad.

Atm

[1] Tal ha sido el criterio de nuestra Suprema Corte de Justicia, al establecer que la acumulación “tiende a evitar tácticas dilatorias y aplazamientos innecesarios de los procesos, basados en aquellos que son inútiles” (SCJ. Audiencia pública de fecha 3/12/2008. Víctor Euclides Cordero Jiménez vs. Wilton Bienvenido Guerrero Dumé).

[2] En materia civil, el artículo 4 de la Ley 834 del 1978 faculta al juez para acumular la excepción de incompetencia para decidirla conjuntamente con el fondo; en materia laboral, el artículo 534 del Código de Trabajo contempla esta posibilidad para todo tipo de incidentes que sean sometidos durante el proceso laboral; y en materia constitucional, el artículo 85 de la ley 137-11 dispone que el juez podrá decidir en una sola sentencia sobre el fondo y sobre los incidentes.

[3] Cámara Civil SCJ, sentencia 7 de fecha 18 agosto 2004. Boletín Judicial número 1125, páginas 83-88.

[4]Art. 1351 del Código Civil: La autoridad de cosa juzgada no tiene lugar sino respecto de lo que ha sido objeto de fallo. Es preciso que la cosa demandada sea la misma; que la demanda se funde sobre la misma causa; que sea entre las mismas partes y formulada por ellas y contra ellas, con la misma cualidad”.

[5] Tribunal Constitucional Dominicano. Sentencia TC/0107/13, del 20 de junio del 2013.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: