Letrado 21

Inicio » Etica judicial » ¿Pueden las malas personas ser buenos jueces?

¿Pueden las malas personas ser buenos jueces?

Durante el desarrollo de la Especialidad en Redacción Expositiva y Argumentativa de las Decisiones Judiciales en la Escuela Nacional de la Judicatura, tuve la oportunidad de desarrollar un trabajo académico fundado en el texto de Jorge Malem Seña, titulado “¿Pueden las malas personas ser buenos jueces?” en donde se nos pidió no sólo una simple paráfrasis de lo manifestado por el autor, sino una reflexión o análisis orientado desde la experiencia personal en el ámbito judicial. Para este trabajo de Ética Judicial el enfoque principal era determinar si los Códigos de Ética Judicial eran realmente útiles, ya que de afirmar positivamente que una mala persona puede ser un buen juez, estos instrumentos carecen de sentido práctico. Este no es un tema con respuestas cerradas, considerando que los tribunales alemanes, con una larga tradición ganada en seriedad y confiabilidad carecen de todo código ético; en contraste, los jueces norteamericanos, que conservan igualmente un buen crédito, tienen reglas de comportamiento ético. En el entendido de que no estamos ni en Estados Unidos ni en Alemania, sino en República Dominicana, este fue mi humilde aporte.


¿Pueden las malas personas ser buenos jueces?

DrJekyllMrHyde_01_square_medium

Un mea culpa. Debo confesar cierto escepticismo a la hora de responder la pregunta planteada, ya que siendo yo Juez, contestar requiere incluso una introspección previa para que la respuesta sea, no solamente razonada, sino además sincera. Adelanto desde ahora que considero que una mala persona no puede ser un buen juez, aun cuando las motivaciones de su sentencia y sus evaluaciones de desempeño revelen otra “realidad”; sin embargo, para ello debemos tener claro que hace buena o mala una persona, y como esto se traduce a una buena o mala administración de justicia.

Tal y como señala Malem Seña, la función judicial revela alto grado similitud con los miembros de una orden religiosa, donde cada uno de ellos tiene que ser un ejemplo de virtud, si no quieren que los creyentes pierdan la fe. En efecto, cada decisión tomada por un juez, dentro y fuera de su espacio laboral, es un acto de conciencia moral. Esto no solamente aplica a las decisiones jurisdiccionales, sino además a las que toman en su diario vivir, y su conducta es el fiel reflejo de su personalidad; es aquí donde deben conjugarse la integridad y la prudencia como principios éticos fundamentales, ya que una conducta indecorosa a lo personal se refleja en un mal manejo de la administración de justicia.

Esta realidad sigue siendo la misma aún en sociedades democráticas modernas que exigen la fundamentación de toda decisión judicial, ya que teniendo el Derecho una textura abierta (Hart), y plagado de lagunas y contradicciones entre sus disposiciones normativas, la solución del conflicto jurídico queda irremediablemente en manos de un acto discrecional por parte del juez, quien –con todas las limitaciones posibles– tiene a su alcance determinar cuáles fueron los hechos de la causa, cuál es el derecho relevante y cuál es la forma más racional en que debe ser interpretado para el caso concreto. Son escenarios que: (a) No son controlables con ninguna “norma secundaria”; y (b) Dependen sobremanera de la ideología moral del juez.

El problema, sin embargo, es determinar hasta dónde una persona es buena o mala, lo que se mide por su comportamiento en público y en privado, siendo el primero apenas la punta del iceberg frente al segundo. Para ello vimos un catálogo de conductas impropias del Juez, que mientras algunos casos son “extremos” (los dedicados a endeudarse con juegos de azar, los que forman parte de una organización anti-constitucional), otros los considero como “opinables” (personalmente, he sido miembro directivo del Club Rotaract de mi pueblo natal). En esta parte debemos cuidarnos de querer fomentar la apariencia de integridad más allá de la integridad misma, ya que un juez más “prudente” que íntegro es la peor modalidad de juez con la que podemos contar en el sistema.

Sobre los Códigos de Ética. A mi consideración personal, los Códigos de Ética tienen una utilidad más allá de lo normativo, ya que plantean un modelo a seguir de todo Juez, que no le exige suscribirse a una ideología particular, sino que sea compatible con el desempeño en un Estado Constitucional de Derecho, donde sus decisiones no sólo se justifican por encontrarse bien motivadas, sino además por el carácter moral del Juez que la dicta. Esto me lleva a reflexión con el caso de muchos jueces interinos, que al ser abogados en ejercicio, no se ven plenamente identificados con el ministerio de Justicia; y en ese sentido, aun cuando muchos cumplen fielmente su labor, no siempre venden esa imagen en la calle y se convierten –desde mi percepción- en blancos fáciles y accesibles.


 

Nota editorial: A la fecha han transcurrido ya dos años de haber realizado esta especialidad, y confieso que fue una grata experiencia (por lo menos en mi caso) haber cursado esta materia, ya que no exploraba el tema de la ética por las zonas de comfort, donde se predican las mismas tautologías vacías de contenido sobre el deber ser íntegro, el deber ser prudente, etc. Todo lo contrario, esta materia requería trasladarse lejos de la zona segura y poner el dedo en la yaga, como lo es la corruptibilidad propia del ser humano y como esta realidad es contingente aún en la labor judicial.

Hablar sobre si una mala persona puede ser buen juez nunca tendrá una respuesta acabada, porque al final ¿cómo garantizamos que una persona es un buen juez? ¿como garantizamos que una persona sea buena? ¿de qué forma se puede asegurar que una buena decisión fue dada por las intenciones más puras? A todo lo anterior no pretendemos indicar que los valores éticos deban dejarse de lado, sino que su estudio no debe ser superficial… para de esta forma garantizar una correcta medición de la integridad del juez, y no de una apariencia de integridad.

Atm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: