Letrado 21

Inicio » Misceláneos » Teoría General del Derecho y Filosofía » Las Piezas del Derecho (3) – Estudio preliminar del libro.

Las Piezas del Derecho (3) – Estudio preliminar del libro.

piezas del derecho

ATIENZA, Manuel y RUIZ MANERO, Juan

Las piezas del Derecho: Teoría de los enunciados jurídicos”,

3ra. edición

Casa editora: Ariel Derecho

Año: 2004

ISBN: 8434432471, 9788434432475

Páginas: 224


Después de haber agotado dos publicaciones anteriores respecto al tema de “Las piezas del Derecho” o la teoría de los enunciados jurídicos, cabe confesar que el estudio en particular se basó exclusivamente en la referencia que hace el propio Atienza a este tema en su obra “El sentido del Derecho“, en la cual dedica unas breves páginas para realizar un resumen de este importante tema. Luego de haberlo estudiado, y trabajar con el mapa conceptual presentado en las anteriores publicaciones, me interesó ahondar la investigación sobre esta tesis particular de Atienza y Ruiz Manero, y para ello adquirí la obra en cuestión, objeto del presente título. Lo primero que es que, desde el título completo de de la obra: “Las piezas del Derecho: Teoría de los enunciados jurídicos”, surgen varias interrogantes iniciales: ¿cuál es el objetivo de esta obra en particular? ¿a qué se refiere con una teoría de los enunciados jurídicos?

Para entender la raison d’être de esta obra, cabe leer los párrafos iniciales de su introducción, en donde los autores parecen agradecer a varios autores de corte analítico, como es principalmente Hans Kelsen, por sus aportes al esclarecimiento de los conceptos básicos del Derecho. Sin embargo, los autores aclaran que para un conocimiento más acabado de la Teoría del Derecho se requiere algo más que perspectivas analíticas que se agotan en sí mismas; y agregar elementos de una concepción racional y objetivista de la ética, como además elementos de una filosofía social. En sus propias palabras, “(…) no creemos que pueda elaborarse –o que tenga sentido elaborar– una teoría del Derecho de espaldas a la teoría ética”. Para esto, explica que no se trata de cualquier ética, sino de un estándar mínimo o moderadamente objetivista de la ética, que se encuentra equidistante tanto con respecto del relativismo, como del absolutismo moral. A su vez, le reconoce importancia a los desarrollos de una concepción analítica del Derecho, pero le destaca como Talón de Aquiles el hecho de que su uso desconectado de elementos valorativos o sociológicos termina convirtiéndola en un mero fin en sí mismo, en un autorreferente… “(…) en un juego intelectual que bloquea la investigación de los problemas sustantivos”.

Destacan, por igual el desarrollo de una filosofía político-social en el trabajo, la cual tiene un corte marxista. Parece sugerible complementar esta investigación con la obra “Marxismo y Filosofía de Derecho”, de los autores; pero en síntesis, Atienza y Ruiz Manero agregan que tienen una enorme deuda con Marx en el desarrollo de esta parte de su trabajo.

En lo que respecta a la estructura del libro, “(…) los seis capítulos que integran este libro y que no suponen más que una teoría de los enunciados jurídicos, en el sentido de una taxonomía de los tipos de enunciados que pueden encontrarse en el sistema jurídico, entendido como una reconstrucción del lenguaje del legislador”. De aquí se destaca la importancia del estudio de la lingüística (la ciencia que estudia el lenguaje) para una comprensión más acabada de la presente obra. Las piezas serían los sintagmas jurídicos, como las unidades más elementales del Derecho. En sus propias palabras, “(…) a la teoría de los enunciados jurídicos debe seguirle una teoría de los actos jurídicos, para pasar luego a la teoría de la relación jurídica (análisis de conceptos como el de sujeto de derecho, derecho subjetivo, deber, responsabilidad o sanción), para desembocar finalmente en la teoría del ordenamiento y de los procedimientos jurídicos (de producción, interpretación y aplicación del Derecho). Se trata, por tanto, de seguir un esquema que permita ir de las partes al todo, de la estática a la dinámica y, si se quiere, de lo más simple y abstracto a lo más complejo y concreto”.

A pesar del esquema propuesto por los autores, advierten que una comprensión completa de los enunciados jurídicos sólo es posible en el contexto de una teoría del Derecho plenamente desarrollada, por lo que vendrían a ser un resultado final de la investigación y no meramente un momento de la construcción de esa teoría. En otras palabras, para entender la diversidad de los enunciados jurídicos, se debe observar primeramente todo el sistema jurídico para verificar que éste es algo más que normas y principios. Hay que tomar en cuenta que este estudio de los enunciados jurídicos viene en un triple enfoque: un enfoque estructural: ver los enunciados jurídicos como entidades organizadas dentro del todo de una cierta forma; como razones para la acción: un enfoque del papel o función que cumplen estos enunciados jurídicos en el razonamiento práctico de sus destinatarios. Esta parte encuentra inspirado en los trabajos de H.L.A. Hart (su post-scriptum) y Joseph Raz; Un enfoque ligado a la sociología del Derecho o a la crítica ideológica del Derecho, el cual –advierten los autores– se encuentra ausente de las principales direcciones de la teoría del Derecho contemporánea.

El punto inicial (capítulo I) es con la distinción entre reglas y principios, ambas especies del género normas de mandato, explicando que tanto las reglas como los principios pueden subdividirse a su vez en normas de acción (reglas de acción, principios strictu sensu) y normas de fin (reglas de fin, directrices o policies). El segundo punto (capitulo II) trata otros tipos de enunciados que pueden ser encontrados en el ordenamiento jurídico, pero que no recaen dentro de las normas de mandato antes descritas, y donde se indican las normas anakástico-constitutivas, las normas puramente constitutivas, y las definiciones. El capítulo III se enfoca en las normas permisivas, y como éstas se distinguen de forma sustancial de las normas que confieren poderes. En el capítulo IV nos ocupamos de los enunciados valorativos y de los juicios de valor que se contienen en los enunciados normativos: los valores jurídicos. Este capítulo es de vital importancia en vista de una discusión pasada sostenida con Mayra. El capítulo V se dedica a la regla de reconocimiento: “(…) tal regla última proporciona, por un lado, un criterio teórico de identificación de las normas jurídicas y presenta, por otro, dos dimensiones prácticas: una guía de conducta y un criterio de valoración”. El capítulo sexto sería una recapitulación de toda la obra.

Al momento de escribir estas líneas, estoy plenamente consciente que me falta explorar más a fondo esta obra para poder valorar su importancia en el desarrollo de los temas de Teoría General del Derecho, pero de inicio me arriesgo con un juicio a priori, en el sentido de que esta obra constituye una pieza clave -Sí, eso fue un juego de palabras con el título del libro- en el estudio del concepto del Derecho, en donde se aporta una concepción mas estructural y dinámica del sistema jurídico que no se concentra en conformarlo únicamente por normas de mandato, pero tampoco deja de lado aspectos valorativos y sociológicos, los cuales han sido excluidos (o en su defecto, reducida drásticamente su importancia) en el pensamiento jurídico de corte analítico. Antes de seguir evaluando esta obra, es momento de leer…

Atm


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: