Letrado 21

Inicio » Etica judicial » Diferencia entre ética y moral [Ensayo académico]

Diferencia entre ética y moral [Ensayo académico]

El presente es un ensayo académico realizado con motivo al curso “Ética Judicial” impartido como parte de la Especialidad en Redacción Expositiva y Argumentativa de las Decisiones Judiciales en la Escuela Nacional de la Judicatura y dirigida por el Dr. Armando Andruet, durante el período 2013-2014. Espero las más severas críticas, tal cual también pude recibirlas en su momento por el docente. 

1. ¿Cuál es la diferencia entre la ética y la moral?
Etimológicamente, la palabra moral proviene del latín mos que significa hábito o costumbre. Este significado tiene alto parecido con la raíz etimológica de la palabra ética, que proviene del vocablo griego ethos, el cual en un sentido lato, se traduce a costumbre, como además hábitat, domicilio, vivienda, morada; sugiriéndose así que cuando hablamos del ethos, nos referimos tanto a un factor endógeno, como además un valor agregado, que por el arte de la constancia y la repetición se convierte en virtud.

A pesar de la similitud entre ambos conceptos, cuando nos referimos a la ética hablamos sobre la tematización y la moral como lo tematizado. En efecto, convencionalmente se alude al concepto de moral cuando nos referimos a ese conjunto de criterios que rigen nuestra ideología personal, en donde todo ser humano que haya estudiado o no ética, protagoniza su existencia moral y posee una escala personal de valores con las que toma (y deja de tomar) decisiones importantes en su vida. Por otra parte, cuando nos referimos a la ética, se alude una reflexión sistemática y críticamente elaborada en cuanto a los valores. Una gran diferencia entre la ética y la moral es que la primera, específicamente la ética normativa, se erige en un saber científico, desprovisto de gustos, deseos y aversiones personales, al poder conducir ésta al verdadero conocimiento.

A mi consideración personal: Entre la ética y la moral, más que diferencias, lo que existen es una conexión indisoluble, en donde la moral sirve como punto de partida para la ética, cuya labor de tematización va desde un aspecto normativo (fundamentar las normas, o cuestionar presuntas fundamentaciones) a un aspecto reflexivo (tratar de determinar el mejor sentido y alcance de las consideraciones morales).

2. A partir de esta diferencia, ¿qué importancia se advierte para la ética judicial?
Cuando hablamos de ética judicial, debemos tomar en cuenta la facticidad normativa que a rodea a la ética (que no necesariamente se encuentra en la moral), en donde el legislador convierte las obligaciones morales en normas jurídicas con carácter específico e idóneo para el juzgador, a quien por su investidura se le exige una conducta ética especial más allá del ciudadano común. Esta ética normativa viene precisamente orientada en la visión de un juez ideal, y tiene un fundamento deontológico encontrado en la moral. Sin embargo, y como hemos visto, la consideración moral particular de una persona no necesariamente debe corresponderse completamente con las concepciones establecidas dentro de la ética; se dan entonces casos donde la exigencia ética judicial puede chocar con una ideología moral particular del juzgador.

La importancia de advertir esto, en palabras del profesor Ricardo Maliandi, “la ética normativa se hace necesaria porque el hombre, junto a su saber moral, tiene también la tendencia a engañarse a sí mismo.

3. ¿Cuáles serían dos elementos característicos de la razón práctica?
La razón práctica, conforme al concepto Aristotélico, es una modalidad de investigación racional que se aparta del modelo de ciencias teóricas, en donde su objeto son las cosas y las acciones humanas, las cosas que hay que hacer (praktá). Esta ciencia práctica, conforme a su Etica a Nicómaco, tiene el objeto de proporcionar a los hombres creencias verdaderas sobre lo que deben buscar y a lo que deben rehuir: “El objeto de las ciencias prácticas, como es el caso de la ética, es la búsqueda de la verdad, de una práctica, con el objetivo de proporcionar a los hombres creencias verdaderas sobre lo que deben buscar y lo que deben rehuir, y también motivos para que busquen y rehuyan de verdad” .

De la definición aristotélica de la razón práctica, surge como elemento característico de la misma su especificidad, que implica articular la regla recta y el deseo justo, concibe tanto los medios imprescindibles para alcanzar ciertos fines, sino además permite reflexionar sobre los fines de la acción, analizar sus componentes y reconocerlo como bienes dentro de un sistema de valores.

Otra característica que se extrae es su aspecto dialéctico o dialógico, en tanto que tratándose de un saber práctico, no se trata de una demostración frente a un argumento lógico-formal, sino más bien una investigación racional sobre la cual debe prevalecer una actitud crítica.

Atm


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: